Mayas guatemaltecos, en la tierra del olvido, Quintana Roo, México

en Actualidad/Playa del Carmen

Texto y fotografía de Pedro Canché

 

Sin nacionalidad, huyendo del terror,  padeciendo la vejez, sin recursos y sin apoyos sociales elementales, como la atención médica, así sufren 300 guatemaltecos que en la década de los ochentas abandonaron su país dejando entre los 200 mil muertos por la matanza del gobierno a miembros de sus familiares que hoy siguen recordando entre pesadillas que les roban el sueño y la vida en Quintana Roo, México.

El dolor por el  Genocidio Maya continúa. Son 300 mayas guatemaltecos rezagados de una población de refugiados de 5 mil personas que llegaron al sur de Quintana Roo en la década de los ochentas

Nunca ha conocido una credencial de elector, sin embargo, en su puerta está pegado el logotipo del PRI que miembros de ese partido pegaron en su puerta. Tiene temor a quitar esa propaganda. Para Jesús Cuch significaría “hacerle el feo al gobierno mexicano” y prefiere tenerlo allí aunque sabe que no puede votar ni  acceder a los programas populistas de Enrique Peña Nieto y de Roberto Borge Angulo, como “Sin  Hambre” y  “Basura por Alimentos”.

Son los mayas guatemaltecos que salieron de su país en sangre, de esa Guatemala cuyos soldados arrasaban aldeas. José Coc Tut y   Elena Sis Cuc, de las lenguas mayas Cobán y Quiché nos explican cómo  salieron huyendo de su aldea. Apenas llevaban unos meses como parejas. Elena tenía 13 años y había sobrevivido a una matanza por parte de soldados guatemaltecos en 1981.Su aldea maya Santa María Dolores una madrugada sufrió los embates de la bota militar. Ese día estaba recogiendo leña para preparar el desayuno cuando escuchó los gritos del terror de sus vecinos. Escuchó los balazos que provenían de su casa de madera y paja. Por instinto se quedó atrás de una enorme ceiba. La lluvia se confundía con sus lágrimas.

Elena observó con horror como su casa estaba parcialmente quemada. La lluvia impidió que el fuego arrasara toda la cabaña , pero no impidió lo que sus ojos verían. Cuando lo narra sus ojos se llenan de lágrimas. El dolor por la asquerosidad bélica humana le quiebra la voz y llora amargamente. Apago la grabadora. Su nieta Ángela, de 2 meses de nacida  consuela con esa sonrisa inocente de una criatura que apenas llegó al mundo a nuestra hermana maya quiché . Aunque sin papeles porque su abuela, abuelo, padre y madre, no  tienen. La discriminación hacía los mayas en su máximo esplendor en un siglo XXI contradictorio.

Cuando Elena Sis Cuc entra en su semi quemada hogar encuentra a sus padres degollados. Su pequeña hermana de 8 años que aún no despertaba, nunca lo hizo ese día. Sus vecinos despavoridos huían a la selva con lo que tenían puesto. En esa circunstancia, sin comprender la bajeza humana solo sintió que le tomaron la mano por alguien y pronto se vio en la selva dejando atrás pendiente darle sepultura a sus seres queridos.

En una aldea de mayas de la lengua Cobán les dieron alimentos, agua y techo. Ella se quedó con la familia Coc Tut. Un año después ya era pareja del hijo mayor de esa familia, de José. Una noche escuchó algo conocido. Esas botas militares, ese uniforme, ese andar recio y cruel que arrasaba las aldeas mayas Ixil, chuj o q’anjob’al , en la época del genocida maya Efraín  Gómez Mont con su propuesta criminal “Fusiles o Frijoles”. Correr fue la única opción. Tenían Juventud José y ella, así que junto corrieron en la negra selva, no obstante, sus suegros y cuñados fueron masacrados.

Tania Casa Madrid Alfaro, activista pro refugiados está orgullosa. De 300 mayas rezagados ,40 ya tienen su Tarjeta Temporal Permanente (TTP) . Y 55 mayas más están esperando al cónsul móvil de Guatemala para darle la partida de nacimiento, documento valioso para hacer los trámites en el Instituto Nacional de Migración. Tiene casi un año de ir y venir por esas comunidades cercanas a Bacalar, en el entronque a Miguel Hidalgo. Por el Este se accede al Campo de Entrenamiento Militar Mexicano, Xtomoc. Un día descubre  que varios coyotes van con la promesa de darles la nacionalidad y les piden dinero, defraudan y jamás regresan. Molesta por esos abusos, inició su activismo tocando puertas en el Consulado de Guatemala, de funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) .

Su paciencia ha rendido frutos. Funcionarios del INM han sostenido reuniones en los poblados de refugiados mayas con el resultado de 40 personas con la TTP .Esperan a mediados de Octubre de este año la visita del Cónsul de Guatemala, de Tenosique, Tabasco, Eduardo Montenegro y de la Cónsul de Veracruz, Cristina Drino.

José Cuc Tut narra que toma a Elena de las manos y corren por la selva, donde caminan varios días hasta llegar cerca de Comitán. Chiapas, donde se quedan un año. Pero los soldados guatemaltecos empezaron a entrar en la frontera mexicana a matarlos y muchos murieron como su amigos Carlos Tux  , sobreviviente  de su aldea incendiada, donde a la postre había perdido a sus padres ,hermanos ,primos y tíos. Entonces el Gobierno Mexicano los traslada a Campeche y Quintana Roo.

Durante la época de los conflictos armados se registró el ingreso masivo de aproximadamente 46 mil campesinos guatemaltecos, considerados como refugiados; los cuales, inicialmente se asentaron en campamentos en el Estado de Chiapas y a partir de 1984, en los Estados de Campeche y Quintana Roo. Fue conocida como “El Refugio Guatemalteco”.

 

“El Gobierno de México, convencido de otorgar la adecuada protección a los refugiados, y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), organismo internacional encargado de brindar protección a los refugiados; acordaron en 1982, el establecimiento en nuestro país de una representación de dicho organismo internacional”, se lee en el portal de la COMAR de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

 

A partir de 1984, el Gobierno Federal a través de la COMAR ( Comisión Mexicana para Ayuda a Refugiados) , contando con el apoyo financiero del ACNUR y del Programa Mundial de Alimentos, desarrolló diversos programas de asistencia a la población refugiada, diseñados para enfrentar las necesidades de vivienda, salud, educación y alimentación.

José y Elena recuerdan que ellos llegaron al pueblo ya fundado de Miguel Hidalgo, Quintana Roo y ahí les repartían cada veinte días arroz, frijol y maíz y la manera de medir era por puños. Añora esos años cuando el gobierno les entregaba leche y alimentos en latería.

 

Para 1989, mediante repatriación voluntaria, más de 4 mil refugiados habían regresado de manera individual a Guatemala. En 1993, se puso en marcha un programa especial de repatriación voluntaria, orientado al retorno voluntario y organizado de refugiados. Hasta 1999, aproximadamente 42,737 refugiados se acogieron a la repatriación voluntaria.

La población atendida por la COMAR ascendía aproximadamente a 30,059 personas, entre las que se encontraban refugiados guatemaltecos y sus descendientes nacidos en México. El Gobierno de México, en 1996 comenzó la integración definitiva de los refugiados guatemaltecos a la sociedad mexicana. Los refugiados, si así lo decidían, podían quedarse en nuestro país al obtener su regularización migratoria, principalmente la de Asimilado, ó la nacionalidad mexicana. En 1998, mediante el Programa de Regularización Migratoria se había entregado documentación migratoria aproximadamente a 18,420 personas. Por otro lado, a través del Programa de Naturalización, a su cierre en diciembre de 2004, se habían entregado un total de 10,098 cartas de naturalización.

Sin embargo, a pesar del programa mexicano y el apoyo internacional y la falta de visión de los gobernadores de Quintana Roo, 300 mayas aún se encuentran sin documentación porque todo quedó en sus aldeas quemadas, o bien por tradición tampoco eran registrados en un órgano oficial por estar en las zonas marginadas donde pegó con mayor fuerza el Genocidio de los Mayas, mayas:  Ixil, chuj o q’anjob’al .

En las comunidades de Quintana Roo, los asentamiento de refugiados del municipio de Bacalar, son :

San Isidro La Laguna  Habitantes: 860

Maya Balam              Habitantes: 2,519

Kuchumatán              Habitantes: 1,376

Miguel Hidalgo         Habitantes: 94

Caanlumil                 Habitantes: 580

 

En estas dos últimas comunidades la población es maya yucateca, y de otras regiones del país. A la llegada de los hermanos mayas  guatemaltecos, algunos de ellos también se asentaron aquí pero ya estaban fundadas las comunidades, a diferencia de las 3 primeras. En estas comunidades se hablan las variantes 6 variantes del maya, Man, Canjobal, Quiché, Cobán, Santa Eulalia y Ixtahuacán .

En la comunidad de Maya Balam existen 11 grupos con sus respectivos Comités de trabajo, de esta manera están organizados para informar y trabajar con autoridades. 1.- Cuarto Pueblo2.- Mayalan3.- Palmera4.- Xalbal5.- Buenos Aires6.- Los Ángeles7.- Candelaria8.- Santo Tomás9.- Pueblo Nuevo10.- Flor Todos Santos11.- Nueva Generación.

Carecer  documentos fue tortuoso para don José Coc Tut. Nunca pudo trabajar en los hoteles de Cancún   , Riviera Maya e Islas, porque todos le pedían el acta de nacimiento y su credencial de elector. ¿Cómo  alimentó a Elena y a sus hijos Petrona, Maribel y Nicolás, hoy de 22,20 y 18 años de edad  todos nacidos aquí en Miguel Hidalgo, Quintana Roo, México?

Trabajando en su pueblo en la milpa y enviando sus productos al mercado de Chetumal. En esa palapa de tablas y guanos ya tienen la segunda generación con la llegada de Ángela de dos meses de edad, hija de Petrona la mayor.

En esta palapa, estilo aldea maya Ixil , reciben con entusiasmo la noticia que les da la activista pro refugiados Tania Casa Madrid Alfaro: la visita próxima de un Consulado móvil que les podrá apoyar con la expedición del  tan valioso documento ,el acta de nacimiento y así recibir  su Tarjeta Temporal  Permanente y luego esperar 4 años para su tan esperado naturalización como el resto de sus compañeros, de , la cual él junto con 300 mayas quedaron rezagados. Así quizás puedan seguir sus hijos con los estudios de bachiller ; doña Elena a sus 48 años de edad tener acceso al Seguro Popular con sus hijos y nieta  y don José a sus 52 años ser aceptado en algún hotel de Playa del Carmen o Cancún .

¿Han recibido la visita de algún gobernador u otra autoridad  para apoyarles de algún modo? “Nunca han venido por aquí, solo algunas veces cuando pegan esas cosas del PRI, como con mi vecino”, dice, y es verdad. Su entorno de pobreza muestra un maya que huyo de una zona marginada por su vida para llegar a otra zona marginada donde a diario tiene que tener un combate para sobrevivir a la pobreza…

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Maya Quiché en pueblo de refugiados guatemaltecos, Elena Sis Cuc con su nieta Ángela. Sin acta de nacimiento las dos.

Foto :Pedro Canché

 

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