Hay priistas que no quieren pagar platos rotos; podrían avalar las reformas contra el “blindaje” de Borge: Martínez Arcila

en Política

Por Enrique Huerta y Mary Hernández

 Eduardo Martínez Arcila, el recién electo presidente de la Gran Comisión del Congreso de Quintana Roo, nos recibe de manera amable, con una sonrisa y un apretón de mano. Se le ve consciente del papel que jugará en esta nueva etapa política que vive el estado y la cual se puede observar en la decoración de su oficina, la cual ya no cuenta con los retratos ni del actual gobernador, Roberto Borge, ni del presidente Enrique Peña Nieto, ambos priistas.

-Entrando a la oficina del diputado Martínez, lo primero que notamos es que ya no están los cuadros ni del gobernador Roberto Borge ni del presidente Enrique Peña Nieto. También desapareció el cuadro de los diputados de la legislatura anterior- se le menciona.

-Mira, creo que es un inminente caso de respeto a los poderes. El respeto no es solamente una fotografía de un servidor público, el respeto es institucional, entre el Poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. Imagínense qué bonito me vería poner una foto como presidente del Congreso, dirían que ni guapo soy, entonces es una cuestión de respeto entre poderes y, como tal, de respeto a Andrés Quintana Roo, de nuestros generalísimos jefes mayas Jacinto Pat, Cecilio Chi, porque eso es historia, es historia de Quintana Roo y eso es lo que debe estar.

-¿Habrá fotografía del próximo gobernador, de Carlos Joaquín?

-Lo acabo de plantear, debe de haber un respeto entre los poderes y el respeto no es necesariamente tener una foto del titular de un poder en las oficinas de otro poder.

Vestido con una camisa albiazul, que son los colores del partido en el que milita, el PAN, Martínez Arcila señaló que el mensaje de ciudadanía en la elección del 5 de junio fue muy claro: tener otra forma de ejercer el poder.

“Como debe ser la función pública, cercana a la ciudadanía, de manera transparente, rindiendo cuentas, tomando acciones en favor y no en contra de los ciudadanos. Y esta nueva mayoría que se conformó en la instalación del Congreso, el 3 de septiembre, y que se reafirmó el 5 de septiembre, es una muestra que, desde el Congreso, estamos dispuestos a abrir el ejercicio público al escrutinio de la ciudadanía. Me toca a mí, en este caso, representar al Poder Legislativo, coordinar los trabajos de la Gran Comisión, pero fundamentalmente es eso, el mandato ciudadano que empieza a tomar forma, en materializarse en acciones concretas, en este caso en el Congreso del estado”.

Y es que una de las peticiones de la ciudadanía es justicia contra los funcionarios que han saqueado al estado, entre ellos el gobernador Roberto Borge, quien recientemente se encuentra en el centro de la polémica por la aprobación de sus “leyes de blindaje”, por lo que se le pregunta al presidente de la Gran Comisión cómo hará la XV Legislatura para revertir dicho paquete de normas

“Primero, decirle al auditorio que vamos a cumplir con la palabra empeñada en la campaña que fue hacer todo el esfuerzo desde el Legislativo para revertirlo, y donde baste con esta mayoría que ahorita tenemos para revertirlo, vamos a estar haciéndolo. Donde dependa de las dos terceras partes, estamos hablando que diputados del PRI y del Verde también se sumen, al igual que los Ayuntamientos, para reformas constitucionales. Pero claramente la Legislatura tiene en este momento la mayoría simple necesaria para hacer estas contrarreformas, las vamos a empezar a hacer, pero queremos formar un solo paquete que combata ese otro paquete que fue aprobado. Falta también que la Suprema Corte defina la controversia –que ya resolvió en Chihuahua y en Veracruz–, estamos esperando qué dice también la Corte, que será otra vía por la cual podemos atacar. Sí lo quiero dejar muy claro: tengan la confianza, pero estén muy atentos, que desde aquí, desde el Congreso, estas fracciones que nos hemos unido al principio de esta legislatura, que somos PAN y PRD y que hoy ya somos más diputados, vamos a trabajar y estamos trabajando en las iniciativas para revertir (el blindaje).

Esperemos que Raymundo King no le pida chance a Martínez Arcila de favorecer las iniciativas priistas.

-Hay priistas que no quieren pagar platos rotos; podrían avalar las reformas contra el “blindaje” de Borge: Martínez Arcila

-Mira, hay diputados que tienen claro que pues algunos de ellos no son corresponsables de lo que sucedió en la XIV Legislatura, lo que sucedió en el gobierno del estado que está por fenecer; tienen muy claro eso y no están dispuestos a pagar platos rotos ajenos y que estarían, en su momento, a sumarse a este tipo de iniciativas que se irán presentando. Lo estamos platicando, se está concientizando, y serán los coordinadores de los grupos parlamentarios quienes seguramente podrán abundar sobre el tema. Como presidente del Congreso, lo que quiero dejar en claro es que el Congreso no va a impulsar una cacería de brujas, que vamos a actuar con responsabilidad institucional y que ejerceremos los ordenamientos legales que tenemos a nuestro alcance para revertir lo que se hizo en la legislatura pasada.

Martínez Arcila aseguró que esta nueva etapa política que se vive en el estado no será un borrón y cuenta nueva, sino que habrá justicia, acompañada de desarrollo social, impulsado desde el Congreso.

-¿Qué temas tiene la agenda legislativa de la alianza UNE, además del tema de Aguakán y revisión de cuentas públicas?

-El trema de la Gran Comisión, armonizarnos con el Sistema Nacional Anticorrupción, tenemos que aterrizar toda la ley de disciplina fiscal para regular nuestros endeudamientos. Hay varios temas en los que estamos coincidiendo, que tenemos que ir tratando más, lo que han hecho organizaciones de la sociedad civil que se nos han acercado a hacer propuestas.

-¿Cómo va a ser la agenda legislativa?

-Estamos trabajando, vamos a cerrar la comisión de Concertación de Tareas Parlamentarias, que agrupa a los diferentes coordinadores de las fracciones, para que cada partido ponga su agenda sobre la mesa y hagamos una sola agenda de la legislatura que será la que se deba impulsar, con la independencia de cada  fracción parlamentaria, que podrán impulsar leyes y planteamientos ajenos a los que tengamos en la agenda legislativa. También estamos analizando en desarrollar foros para enriquecer las propuestas de la agenda legislativa.

-Vemos que ahora sí los priistas quieren desaparecer la Gran Comisión, pero si hubieran ellos presidido sería otra cosa, ¿cómo ve esta situación?

-Mira, nosotros reiteramos el compromiso de desaparecer la Gran Comisión. Lo vamos a hacer porque la Gran Comisión finalmente es un obstáculo para modernizar el Congreso y lo vamos a hacer, no de manera aislada, sino de manera integral, de manera tal que sea un elemento la desaparición de la Gran Comisión que, sumado a otros, metan al Congreso a un camino de actualización de su marco jurídico-administrativo y que se convierta en una verdadera caja de cristal, de puertas abiertas, como es un parlamento ciudadano, donde los ciudadanos sepan qué es lo que estamos haciendo, cuánto estamos ganando, cómo va la gestión, que todo esté al alcance de un click, como se dice en los portales de otros congresos; actualizar esta información que, por mandato de ley, ya debemos hacerlo. Entonces, va a desaparecer la Gran Comisión, nos va a llevar un  poco de tiempo porque finalmente es una reforma integral que queremos impulsar en este Congreso.

-¿La intención es hacer una Junta de Coordinación Política?

-Esa es la finalidad, hacer una Junta de Coordinación Política, dejarle al presidente de la Mesa Directiva una verdadera presidencia el Congreso, que así está en la mayoría de los Congresos y del federal. El presidente de la Mesa Directiva es en realidad el presidente del Congreso y la Junta de Coordinación Política es el un órgano político y de la administración, pero aquí en la Gran Comisión está reunido todo eso, que por cierto la XIV Legislatura le dio poderes aún más a este órgano para decidir prácticamente por encima de los restantes 20 diputados, que eso no vamos a hacer, nosotros vamos a trabajar coordinadamente con los cinco y, con los restantes 20, dándole su lugar al presidente en turno de la Mesa Directiva, para que él conduzca el trabajo en esos meses que le toca estar al frente de la Mesa Directiva, como al diputado José Esquivel.

-¿No le parece paradójico que el PAN impulsó en la legislatura pasada la idea de desaparecer la Gran Comisión, que el PRI y el Verde frenaran dicha iniciativa, y ahora ellos sean sus impulsores?

-Sí, pero nosotros no estamos pensando en el momento que se vive, estamos pensando en el futuro y aunque nosotros estamos al frente en este momento, creemos que debe desaparecer la Gran Comisión.

Congreso de Q Roo

Congreso obeso

El diputado Eduardo Martínez Arcila no duda en señalar que Quintana Roo tiene un Congreso infladísimo, tanto en personal –incluso gente que cobra en esa instancia pero no realiza labores ahí– como en el presupuesto.

-Melisa Verduzco, la oficial mayor del Congreso, negó que haya hasta 200 aviadores, sino que son una veintena de comisionados, ¿usted ya detectó una cantidad de aviadores?

-Tengo claro al mencionar que se dice, o se comenta, que pueden ser alrededor de 150 o 200 – busca el término adecuado para después continuar-. Gente que cobra o ha cobrado y que no necesariamente desempeñaba una función dentro del Congreso. Hay gente que se le ordenaba que desempeñara su trabajo en casa de algún otro servidor público, en alguna otra dependencia, pero venían y se les depositaba su quincena pero no desempeñaba ninguna función en el Congreso. Gente de buena fe, que necesitaba el trabajo y que por órdenes de su superior tenía que hacer funciones en otro lado pero cobrar aquí, en el Congreso. En esa fase estamos de la revisión.

-¿Qué pasará con estas personas que están en esta situación, serán reubicadas?

-Es lo que tenemos que ir viendo, revisando caso por caso. No podemos cometer alguna injusticia, lo que sí podemos es considerar que alrededor de 500 empleados para un Congreso como el de Quintana Roo, que tiene 25 diputados, es totalmente un exceso desproporcional en el trabajo legislativo.

-Durante la presentación de las agendas legislativas de la alianza UNE, también criticaron el presupuesto del Congreso, aprobado en la Legislatura anterior.

-Sí, es una reforma constitucional que se hizo, donde se estableció como un porcentaje mínimo de tres puntos sobre el Presupuesto de Egresos del Estado debía ser asignada al Congreso, y eso también es totalmente irracional, fuera de sí. Prácticamente es el 60 por ciento más que crecería para el año que viene y que hemos dicho que lo rechazamos. No se puede tener un Congreso con 750 millones de pesos, cuando hay verdaderas carencias en el estado.

-Eso rebasa el presupuesto del municipio de Felipe Carrillo Puerto, que está a neos e la mitad que ese presupuesto.

-Ahí puedes juntar entre dos o tres presupuestos de municipios concretos del estado. Esto no tiene ninguna justificación, somos los mismos 25 diputados de la XIV que de la XV Legislatura, no se duplicó el número de diputados ni mucho menos. Entonces desde luego que esa reforma que se hizo en su momento tenía otra intención, y no precisamente el de eficientar el trabajo en el Congreso, por eso hemos dicho que lo vamos a rechazar.

-¿Qué va a pasar con ese dinero que se rechace, a dónde será destinado, se tiene que volver a hacer un presupuesto?

-El Ejecutivo estatal deberá decidir qué hará con ese dinero. Parece que lo más propio es destinar ese dinero a rubros que han estado abandonados y donde se necesita canalizar el mayor recurso posible.

-¿Cómo de cuánto sería un presupuesto acorde con las necesidades del Congreso?

-Hay varios estudios, comparaciones con varios estados. Yo creo que estar en el nivel de presupuesto aceptable es de 350-380 millones de pesos, es aceptable, incluso se puede hacer mucho más de lo que se ha hecho en la anterior legislatura con ese mismo dinero. Creo que estamos hablando de mantener prácticamente ese presupuesto, si acaso un aumento muy marginal, y si hubiese algún proyecto especial que impacte en el presupuesto, sería etiquetado, pero para el gasto anual ordinario, creo que esta cantidad actual que tenemos es suficiente.

-¿Y de los 500 trabajadores que dijo que también le parecían excesivos para este Congreso, cuál sería el número ideal en la plantilla laboral?

-El Congreso de Yucatán no sobrepasa los 250 trabajadores, estamos hablando del mismo número de diputados.

-¿Recortar el personal?

-No, tenemos que ver exactamente qué trabajo están desempeñando todos. En muchas ocasiones el trabajador es el menos responsable porque normalmente recibe órdenes de superiores que son los que, ahí sí, abusan del cargo público.

Una nueva relación

El diputado que preside la Gran Comisión del Congreso estatal, Eduardo Martínez Arcila, ha dicho en otras ocasiones que este poder no estará plegado a los intereses del próximo gobernador, Carlos Joaquín González, como sucedió con la anterior legislatura y el mandatario Roberto Borge.

Aunque aclara que la relación entre el Legislativo y el Ejecutivo será equilibrada, sin confrontaciones, sólo coordinación

“La división de poderes es una divisón, no una confrontación, es una coordinación, porque no puede caminar un estado si el Ejecutivo va en un sentido y el Legislativo va en otro y el Judicial en otro sentido. Imagínate un Ejecutivo haciendo una  buena procuración de justicia, deteniendo delincuentes y el Judicial soltando a los delincuentes; o imagínate a un Ejecutivo con muy buenos proyecyos y un Legislativo no soltando recursos, apretando y manipulando recursos, pues no va a avanzar el estado”, explica.

Martínez Arcila aceptó que Quintana Roo vive una situación difícil, por lo que se necesitará una coordinación entre el Congreso y los gobiernos estatal y municipal para poder salir de la crisis en la que esté sumida la entidad, aunque advierte que no habrá complicidad de parte de los diputados locales.

“El estado está en una situación muy difícil, complicada, como lo están los municipios también, y necesitamos una plena coordinación entre el gobernador electo, el Poder Legislativo y los Ayuntamientos, es por el bien de los quintanarroenses, por lo cual va a ser un  trabajo de respeto, de coordinación, no de complicidad”.

Eduardo Martínez, casi con dotes de actor, mira fijamente a la cámara que graba la entrevista para dejar en claro cómo serán las cosas en el Congreso.

“El Legislativo no va a ser un cómplice de las decisiones malas que quiera tomar el Ejecutivo, va a ser un acompañador para las condiciones complicadas que tengamos que enfrentar, responsable, que tendrá su propia autonomía. Hay separación de poderes, mas no confrontación. Habrá coordinación”, promete el presidente de la Gran Comisión del Congreso.

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