Carta a los Diputados: ¿Para cuando se deciden a auditar a Fidel?

SEÑORES DIPUTADOS, HASTA CUANDO SE AUDITARÁ LA ADMINISTRACIÓN DE FIDEL GABRIEL VILLANUEVA RIVERO EN EL PODER JUDICIAL? EL PODER JUDICIAL DE MAL EN PEOR.

Pareciera que el Poder Judicial no es importante ni para el Gobierno del Estado, menos aún para los Diputados.

La Procuraduría del Estado esta a nada de verse hundida gracias a imposiciones de personajes carentes del más elemental conocimiento y experiencia para resolver los asuntos judiciales y el resultado es que la delincuencia cada día aumenta más y más: Robos, secuestros, violaciones, lesiones, abuso sexual, narcomenudeo, delincuencia organizada, balaceras en cualquier zona de la ciudad, ahora hasta en centros de diversión.

Carlos Joaquin siempre dijo ‘’Hasta donde tope’’ pero al parecer a un no topa la puerta de las oficinas de Fidel para finalmente pedirle su renuncia.

A dónde iremos a parar gracias a la ineptitud de Fidel Gabriel Villanueva Rivero, a la corrupción que hay en la Procuraduría del Estado, en los Ministerios Públicos, peritos y policías, todos ellos faltos de preparación, conocimiento y el más elemental sentido común, porque no fueron capacitados adecuadamente.

Como es arriba, es abajo, dicen un dicho mexicano. Y efectivamente, así es. El depredador y obscuro Fidel Villanueva sigue haciendo de las suyas, rodeándose de lacayos que estén a sus servicios y bien dispuestos a cumplir la voluntad del payaso de la justicia.

Los requisitos para ser elegidos por Fidel en algún puesto de relevancia, es la falta de conocimiento, experiencia en el ramo, ser corrupto, no pensar y cumplir con cada orden aun violentando la propia ley.

Se dice lo anterior, porque nos hemos enterado del nombramiento del nuevo Director de la Defensoría Pública: El no menos licenciado en derecho, Carlos Alejandro Grajales Betancourt, un personaje que defendió a capa y espada a Fidel Villanueva como Presidente del Colegio de Abogados de Cancún, que tiene un despacho jurídico, y su nueva posición como Director de la Defensoría le permite canalizar los asuntos a su despacho y además el nada despreciable sueldo de $60,000.00

Fidel Gabriel Villanueva Rivero y José Antonio León son padrinos de boda de Grajales Betancourt y el regalo de bodas para el ahijado es el puesto de Director.

Carlos Grajales Betancourt presume de ser doctor en derecho con sueños de grandeza, doctor en materia penal, ha defendido algunos asuntos sonados, pero se le olvida a este “doctor”, que en el sistema tradicional el juez de oficio suplía muchas deficiencias de defensa y sus asuntos no fueron la excepción, sus deficiencias también fueron suplidas por el juez, así que no es destacado por sus conocimientos, sino porque los asuntos no eran bien integrados por el Ministerio Público, y ello, sumado a un sistema de justicia donde el juez de oficio acordaba lo necesario para la adecuada integración de los expedientes, abonaba a sus asuntos. Pero no Carlos, no eres tan bueno como crees.

 

Grajales Betancourt, es un personaje de cuestionada calidad moral, corrupto y bisnero que forma parte de las filas del Poder Judicial, gracias a que nuestras autoridades no realizan la auditoría a Fidel Villanueva Rivero, lo investigan, le instauran los procedimientos administrativos y penales correspondientes.

 

Señores Diputados y Gobernador del Estado de Quintana Roo, hasta cuando permitirán que Fidel Villanueva Rivero, siga haciendo de las suyas en el Poder Judicial, quién de todos será el que abandere una causa justa, separando del cargo a éste depredador de la justicia, así como a sus cómplices José Antonio León, Marisol Balado Esquiliano y Gastón Alegre López.

Pedro Canché es un periodista independiente y el fundador de Pedro Canche Noticias. El ha sido perseguido por el Gobierno Mexicano por darle voz al pueblo indígena Maya y los campesinos del Yucatan y pasó 9 meses en la cárcel en un caso de persecución politico que Reporteros Sin Fronteras llamaban absurdo. "Podrán encerrar el cuerpo humano pero nunca podrán encerrar la libertad de expresión." dijó Pedro Canché.

Deja un comentario

Your email address will not be published.